Nikolai Aldunin

Para poder hablar de Nikolai Aldunin es necesario entender más o menos qué diablos es la paciencia, una aptitud que a sólo unos pocos elegidos les permite soportar cualquier porquería que se les cruce en el camino. Uno de ellos es Nikolai, quien con su microscopio de 1985 que tiene guardado en su departamento de Moscú no sólo es capaz de meter una línea de siete camellos hacia un oasis en el diminuto ojo de una aguja, sino que también logra recrear con un talento y detalle sobresaliente los más alucinantes retratos en un miserable grano de arroz o una insignificante cerilla, por no decir lo menos. Si bien la idea del arte microscópico le vino cuando encontró una pulga amariconada en su zapato que lo tenía jodido hace rato, en la actualidad su trabajo es nutrido por diversos elementos de la cultura popular que lo han llevado a trabajar hasta seis meses en cada pieza. ¡Cuéntale a tus amiguitos!




Comment de zERO el 4 Septiembre 2008:
No es la gran maravilla
Como chucha lo hace?
>.<
Comment de Nikolaish el 5 Septiembre 2008:
yo haría la misma weá si tuviera la tula chica.