Sebo Express: Un amiguito esquizofrénico se mandó un viaje en salvia bastante entretenido en su chiquero

Guggenheim: Un museo loco

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ESTADOS UNIDOS - Sumergido en las ahora cálidas tierras del tío Sam, el comité editorial de esta cagá de revista me preguntó el otro día si de verdad tenía tiempo en la ciudad de Nueva York como para hacer alguna huevada interesante que se ajustara al perfíl de la revista. Como soy una persona mucho más decente que los degenerados editores de esta huevada, claramente les comenté que no pretendía viajar hasta Midtown West para ver si encontraba a algún enano colorín del crimen organizado irlandés que me dejara sacarle fotos a cambio de ¼ de pichanga, así que les dije que si querían podía ir un rato al museo Guggenheim de la quinta avenida para ver si había alguna huevada chora, ya que no estaba ni ahí con tener problemas nuevamente con los federales, quienes me armaron un buen alboroto cerca de la Casa Blanca el otro día por mi pituto de jefe de campaña.

Grata fue mi sorpresa al encontrarme con cosas que jamás en mi vida había visto en los museos de mi tierra natal. Si bien los museos de mi país hacen esfuerzos enormes por poner una cagá de cabeza de bronce de un personaje traidor o cobarde en una miserable sala vacía, debo ser honesto en comentar que acá los huevones se pasaron pa’ ser creativos, y que de cagados no te ponen un acuario lleno de enanos bañados en chocolate para que los turistas se deleiten con las conceptualidades efímeras del Universo que tanto maravillan nuestra absoluta modernidad.

Bueno, como no andaba con mucho tiempo porque había dejado al Olíver sin agua en el departamento, me pasé por la raja las pocas colecciones amariconadas y me fui directo a eso de las exhibiciones brutales que sorprenden a todos, ya que como vi en el pendón de afuera, el amiguito Cai Guo-Qiang, quien ya se ha paseado en alguna oportunidad por esta revista, se había apoderado de casi todo el museo por unos días, así que me puse a ver y me di cuenta que su retrospectiva I Want To Believe era lo más simpático y ambicioso que había visto por la tele, y como sólo estaba hasta el 28 de mayo, no me la podía perder si de verdad quería mostrarle algo interesante a estos huevones de la revista, a pesar de que todavía no me pagan lo que me prometieron el otro día por correo. Si de pronto se encuentran con alguna paloma muerta entre las sábanas, o alguna huevada así, ya saben para dónde caen las fichas.

Los autos tenían los papeles al día

En fin, la cosa es para que mis jefes esporádicos creyeran de verdad que fui a la huevada de museo, me puse mi polera de Revista Sebo y le saqué un par de fotos a la lesera del chino para que los lectores tuvieran la oportunidad de ver más o menos las cosas que pasan por estos lados de primera fuente. Si bien no soy entendido en estas cosas locas del arte, les puedo comentar que Cai Guo-Qiang es de esos artistas que son muy conocidos en el mundo entero por proponer provocativos parámetros a la hora de plantear el arte moderno, superándose a si mismo cada vez que puede y todo eso.

Para graficar un poco el tipo de locuras que hace, el amigo Cai Guo-Qiang ni se arruga en poner una secuencia de lobos volando en una sala, un par de gatos grandes atravesados con flechas, un lagarto en el parque paseando acuchillado o una pila de autos que representan una explosión que ha mandado progresivamente todo a la mierda, con muchos destellos y chispitas de colores que te dejan loco.

Esa es la famosa obra que el amigo Cai ha bautizado como Stage One y de la que muchos están hablando por por la Interné, y como era de esperar, ahora todos los lectores de esta cagá de revista también podrán apreciar y disfrutar gracias al siguiente par de vídeos que les dejo para el deleite familiar. No se lo pierdan, que el chino no deja nada al azar y es muy talentoso, tanto en su ejecución como en su planteamiento. No sea leso, amiguito.

Por Zarofo, corresponsal suelto en Nueva York.

BADI

Hay 6 comentarios para esta noticia. »

  1. que loca la iluminacion y los basureros

  2. y despues alegan que les tiran aviones en sus cagas de edificios

  3. yo fui a ese museo i es la caga, shuper loco, pero no dejan sacar fotos los giles qls

  4. Revista Sebo se la juega por los lectores.
    Arriesgué cana por sacar fotos.

  5. grande Zarofo !

  6. me gustó

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