El desafío del Taser

Durante meses, el famoso taser ha dejado de ser una efectiva arma policial en los rincones de Estados Unidos para convertirse en un apasionante dispositivo callejero que fomenta la amistad y la sana competencia entre los amigos, quienes a falta de balas y unos buenos garrotes de aluminio, no encuentran nada mejor que dispararse unos buenos golpes eléctricos para ver qué cresta pasa. Para demostrar cómo la tendencia se ha ido expandiendo alrededor del mundo, a pesar de las múltiples alternativas, el siguiente amiguito decide enfrentar el famoso desafío del taser, el que consiste en caminar cerca de tres metros con los ganchos de mierda colgando. Lo mejor, es que aparte de ser evidente el patético resultado, el amiguito que está detrás de la cámara quiere seguir disparándole mientras se aguanta las carcajadas. La amistad y el taser, juntos para siempre.

Comment de Gonzalo el 17 Abril 2008:
Huuu… quiero una =D