Noqueo doble
Nuestro ídolo para las peleas es nuestro gran amigo Kimbo, quien probablemente es capaz de reventarte el cráneo de un puro puñete. Sin embargo, también hay luchadores que se llevan nuestra admiración, partiendo por los desenfrenados enanos y las locas muchachas, quienes se aforran sin misericordia con el propósito de acabar con la vida del otro aunque sea lo último que se haga, ya que en estas cosas siempre hay un vencedor y un perdedor. Curiosamente, a veces es tanta la emoción de quien lleva la ventaja, que también termina afectado por la intensidad de sus ataques.


