Sebo Express: A Karen Ferrier la dejaron por loca. Ahora quiere vender su coleccion tipo dálmata.

El payaso Kaspar está en problemas

El amiguito de la foto se hace llamar el payaso Kaspar, y está a punto de irse a la cárcel. Todo por no tener sentido del humor. Sucedió en Leipzig, Alemania, en el circo donde trabajaba el gruñón clown. Resulta que Amos Lutz, un niño de 12 años que estaba visitando el circo, al parecer le arrojó un paquete de confetti al profesional de la risa, y a éste no le hizo demasiada gracia la bromita, por lo cual, ante la atónita mirada de los presentes procedió a hinchar al niño a patadas y manotazos. Luego de ver que el niño estaba hecho una bola sollozante en el suelo, paró y se dio media vuelta. Al ser detenido dijo que todo había sido “en defensa propia”. Háganme caso; Alemania es el Japón de Europa. Si quieres ver las fotos de la agresión, dale a leer más.

una mierda de radio

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