Sebo Express: A Karen Ferrier la dejaron por loca. Ahora quiere vender su coleccion tipo dálmata.

Intercambio de cabezas caninas

Allá por los años 50, en plena guerra fría, todo avance científico se consideraba una ventaja estratégica, y además de la investigación en el campo militar y el relacionado con la exploración del espacio, había otro terreno científico más desconocido en que se competía avezadamente: El transplante de cabezas. Tanto a Soviéticos como a gringos se les había ocurrido que era importante lograr injertar cabezas en cuerpos que no les correspondían. Supongo que la idea no es mala, aunque creo que al perro del video no le haya hecho mucha gracia que hayan injertado su pequeña cabeza de cachorro en el cuerpo de un Mastín (ni al Mastín tampoco), por mucho que los científicos se felicitaran por el éxito del intento.

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una mierda de radio

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