Ana Bayagan
El trabajo de esta comadre es simplemente la raja. Me recuerda un poco a lo de Mark Ryden, especialmente por lo de los tonos pasteles saturados que utiliza, los que despiertan toda mi perversión acumulada. Sin embargo, creo que lo que más me dejó pegado en las galerías de la Ana, fueron esos conejitos simpáticos que aparecen en algunos cuadros, como si se tratase de tus amiguitos nocturnos que te obligan a hacer cosas cuando sueñas, como apuñalar a tus hermanos en el pecho mientras duermen. Un panorama imperdible para pasarlo con tu abuelito.
