¡Mamá, quiero un misil!
Decir que los comerciantes esperan cualquier oportunidad para aprovechar de sacar provecho ante cualquier fenómeno que sea rentable no es una mentira. Bueno, como a todos se les ocurrió organizar guerras por aqui o por allá de la noche a la mañana, a algunos creativos amigos se les ocurrió hacer unos billetes con la desgracia ajena.

En la foto podemos ver unos simpáticos misiles siguiendo a los vehículos. No, no se preocupen, porque no son cohetes de verdad, sino que globos de fantasía que dan la sensación de una impresionante persecución bélica si los amarras en la parte posterior de tu automóvil. Si nunca has arrancado de un F-18, esta es tu oportunidad para sentirte muy veloz.
