Bóveda ártica para el fin del mundo
En un remoto lugar cerca del Polo Norte (por ahí donde vive el Viejo Pascuero), se está construyendo un lugar que probablemente nos salve a todos nosotros, los cabros avispados que queramos ver que pasará después que quede la cagada.
Se trata de una bóveda ártica que se construye al interior de una montaña congelada. Se supone que va a servir para guardar, en caso de una catástrofe espectacular, una enorme colección de semillas mariconas conocidas por el hombre.

La monstruosa edificación quedará protegida con puertas herméticas de acero, detectores de movimiento y los osos polares nativos que pasean en el exterior, dejándo en claro que la cosa es seria y que no hay que hueviar al respecto.
Se comenzarán a aceptar semillas procedentes de todo el mundo en septiembre de 2007, hasta juntar unos tres millones de muestras para guardar. Ahora yo me pregunto, ¿Por qué mierda no encierran a unas 100 mijitas ricas pa que después los vivos que queden se cacheteen? Esos son proyectos.
